La Eucaristía: Vida y Cumbre del Domingo de la Divina Misericordia, Parte #1

Eucharist Part 1 image

En el Camino a Emaús:

Se encuentran a Jesús en el camino de Emaús. Hablan con Él, y sus corazones están ardiendo pero no reconocen a Cristo. El hace como si va a continuar su camino, y ellos le piden que se detenga y que parta el pan con ellos. Cristo parte el pan y lo bendice, y ellos lo reconocen al partir el pan. Este es nuestro problema hoy en día. No reconocemos a Jesús al partir del pan (la Eucaristía), si lo hiciéramos, nuestras miserias serían transformadas en gozo. Cuando sufrimos, la tristeza entra en nuestros corazones. Si creyéramos verdaderamente en la presencia de Jesús en la Eucaristía, nuestros sufrimientos se convertirían en alegría.


El Velo

“Mi misión no terminará con mi muerte, sino que empezará. Oh almas que dudan, les descorreré las cortinas del cielo para convencerlas de la bondad de Dios, para que ya no hirieran más el Dulcísimo Corazón de Jesús con desconfianza. Dios es Amor y Misericordia.” (Diario 281)

Santa Faustina, Ayúdanos a penetrar el Velo, para que podamos comprender mejor la Eucaristía.

La Eucaristía está viva. Si un extraño nos viera recibir la Eucaristía, ¿Se daría cuenta? Nuestro Señor dijo a Santa Faustina: “Oh cuanto me duele que muy rara vez las almas se unan a Mí en la Santa Comunión. Espero a las almas y ellas son indiferentes a Mí. Las amo con tanta ternura y sinceridad, y ellas desconfían de Mí. Deseo colmarlas de gracias y ellas no quieren aceptarlas. Mi Corazón está lleno de Amor y Misericordia.” (Diario 1447)


Cristo en la Eucaristía

La Iglesia enseña que la Eucaristía es el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Cristo, y esto quiere decir toda la completa esencia divina: Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. La Iglesia dice que debemos reverenciar juntos y siempre la unidad en la Trinidad y la Trinidad en la unidad. ¿Qué pensamos cuando empieza la misa? Jesús mira su reloj y dice: “Hasta luego, Papá. Hasta luego Espíritu Santo. Hasta luego Mamá. Tengo que ir a la Misa para el sacrificio. Tengo que entrar en la Eucaristía.” ¡No! ¡Eso es absurdo! La Iglesia enseña que Cristo está en la Eucaristía a la vez que está en el cielo. Santa Faustina escribe: “Una vez, después de la Santa Comunión, oí estas palabras; Tú eres nuestra morada. En aquel momento sentí en el alma la presencia de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, me sentía el templo de Dios, sentía que era hija del Padre; no sé explicar todo, pero el espíritu lo entiende bien. Yo entendí más claramente que nunca que las personas divinas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno. Mi alma está en comunión con Estos Tres.” (Diario 451) Así, cuando entramos en la comunión, entramos en la Trinidad completa.


Hay solamente una Misa

Hay solamente una liturgia, Cristo el único sumo sacerdote, y todos los otros sacerdotes comparten en el sacerdocio de Cristo. Los laicos, en una manera diferente, comparten en el sacerdocio de Cristo, pero Cristo es siempre el sumo sacerdote. Cristo está eternamente en el cielo a la diestra de Dios intercediendo por nosotros, adorado por todos los ángeles y santos. Solo en la eternidad comprenderemos que maravillosa es la Misa.


Haciendo algo más que solamente recibir la Comunión

Debemos de hacer algo más que solamente recibir la Comunión. Debemos llegar a ser la Comunión. Debemos entrar en la Comunión con Dios. Cuando la recibimos, vivimos dentro de El y El vive dentro de nosotros. “El que come mi carne y bebe me sangre, en mí permanece, y Yo en él.” (San Juan 6:56)


¿Cómo entramos en Comunión?

Hay dos tipos de comida: La primera es la comida sacramental. Cuando estamos recibiendo este sacramento, recibimos con fe que éste es verdaderamente el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Cristo.

La segunda es la comida espiritual. La comida espiritual es donde nosotros hacemos algo. Nos unimos activamente con Cristo. Las dos deben suceder al mismo tiempo.


No hay límite de cuántas veces al día podemos recibir la Comunión espiritual.

Hay comunión sacramental y hay comunión espiritual, y si usted no puede recibir a Nuestro Señor en los sacramentos todos los días, puede recibirlo espiritualmente. En la comunión espiritual usted se une con El con un deseo de recibirlo sacramentalmente. Si usted tiene tal deseo y anhelo de recibir la comunión, y no puede debido a cierta circunstancia, Cristo honra este deseo y la gracia puede ser igual. Digamos que una persona va a Misa, recibe Comunión, y sale inmediatamente después de la Comunión para ver el fútbol del domingo. ¿Dónde está su corazón? Por otro lado otra persona sufre de cáncer y no puede asistir a Misa, pero tiene un gran deseo recibir a Nuestro Señor espiritualmente por la Comunión. ¿Quién recibe más gracias? La primera persona recibe gracias, pero no tanto como la segunda.


back button       next button


Please consider sharing in our apostolate of spreading love and devotion to our Divine Mercy Lord present in all the tabernacles throughout the world.

Home ~ Divine Mercy Sunday ~ Domingo de la Divina Misericordia ~ Questions & Answers ~ The One True Image ~ Chaplet of Divine Mercy ~ Faustina Diary ~ Plenary Indulgence ~ Needs ~ Life & Mercy Crusade ~ Inspirational Messages ~ Shopping ~ Letters ~ Retreats ~ Meditations ~ Links ~ Contact ~ Columbus Diocese ~ Current Newsletter



Laity for Mercy/Laicos de la Misericordia
2168 Ransom Oaks Dr
Columbus, Ohio 43228
mcandrew4life@sbcglobal.net