Alma, Aun No Estas Perdida

you are not yet lost image

Perdición es para el alma que quiere perderse, porque para quién desea salvarse, para él es el mar inagotable de misericordia del Señor. (Diario de Santa Faustina 631)


Diálogo de Dios misericordioso con una alma pecadora

Nuestro Señor habla:

“No tengas miedo, alma pecadora, de tu Salvador; Yo soy el primero en acercarme a ti, porque sé que por ti misma no eres capaz de ascender hacia Mí. No huyas, hija, de tu Padre; desea hablar a solas con tu Dios de la Misericordia que quiere decirte personalmente las palabras de perdón y colmarte de Sus gracias. Oh, cuánto Me es querida tu alma. Te he asentado en Mis brazos. Y te has grabado como una profunda herida en Mi Corazón.” (Diario 1485)

El Alma: Señor, escucho Tu voz que me llama a abandonar el mal camino, pero no tengo ni valor ni fuerza.

Nuestro Señor habla:

“Yo soy tu fuerza, Yo te daré fuerza para luchar.”

El Alma: Señor, conozco Tu santidad, y tengo miedo de Ti.

Nuestro Señor habla:

“¿Por qué tienes miedo, hija Mía, del Dios de la Misericordia? Mi santidad (80) no Me impide ser misericordioso contigo. Mira, alma, por ti he instituido el trono de la misericordia en la tierra y este trono es el tabernáculo y de este trono de la misericordia deseo bajar a tu corazón. Mira, no Me he rodeado ni de séquito ni de guardias, tienes el acceso a Mí en cualquier momento, a cualquier hora del día deseo hablar contigo y deseo concederte gracias.”

El Alma: Señor temo que no me perdones un número tan grande de pecados; mi miseria me llena de temor.

Nuestro Señor habla:

“Mi misericordia es más grande que tu miseria y la del mundo entero. ¿Quién ha medido Mi bondad? Por ti bajé del cielo a la tierra, por ti dejé clavarme en la cruz, por ti permití que Mi Sagrado Corazón fuera abierto por una lanza, y abrí la Fuente de la Misericordia para ti. Ven y toma las gracias de esta fuente con el recipiente de la confianza. Jamás rechazaré un corazón arrepentido, tu miseria se ha hundido en el abismo de Mi misericordia. ¿Por qué habrías de disputar Conmigo sobre tu miseria? Hazme el favor, dame todas tus penas y toda tu miseria y Yo te colmaré de los tesoros de Mis gracias.” (Diario 1485)


Diálogo de Dios misericordioso con el alma desesperada

Nuestro Señor habla:

“Oh alma sumergida en las tinieblas, no te desesperes, todavía no todo está perdido, habla con tu Dios que es el Amor y la Misericordia Misma.” (Diario 1486)

Pero, el alma permanece sorda ante la llamada de Dios y se sumerge en las tinieblas aún mayores. Jesús vuelve a llamar:

“Alma, escucha la voz de tu Padre misericordioso.”

En el alma se despierta la respuesta: “Para mí ya no hay misericordia. Y cae en las tinieblas aún más densas, en una especie de desesperación que le da la anticipada sensación del infierno y la hace completamente incapaz de acercarse a Dios.”

Jesús habla al alma por tercera vez, pero el alma está sorda y ciega, empieza a afirmarse en la dureza y la desesperación. Entonces empiezan en cierto modo a esforzarse las entrañas de la misericordia de Dios y sin ninguna cooperación de parte del alma, Dios le da su gracia definitiva. Si la desprecia, Dios la deja ya en el estado en que ella quiere permanecer por la eternidad.

Nuestro Señor habla:

“Con cuánta alegría se llena Mi Corazón cuando vuelves a Mí. Te veo muy débil, por lo tanto te tomo en Mis propios brazos y te llevo a casa de Mi Padre.”

El alma, (como si se despertara, pregunta con temor): ¿Es posible que haya todavía misericordia para mí?

Nuestro Señor habla:

“Precisamente, tú niña Mía. Tienes el derecho exclusivo a Mi misericordia. Permite a Mi misericordia actuar en ti, en tu pobre alma; deja entrar en tu alma los rayos de la gracia, ellos introducirán luz, calor y vida.”

El alma: Sin embargo me invade el miedo tan sólo al recordar mis pecados y este terrible temor me empuja a dudar en Tu bondad.

Nuestro Señor habla:

“Oh alma, todos tus pecados no han herido tan dolorosamente Mi corazón como tu actual desconfianza. Después de tantos esfuerzos de Mi amor y Mi misericordia no te fías de Mi bondad.” (Diario 1486)

El alma: Oh Señor sálvame Tú Mismo, porque estoy pereciendo; sé mi Salvador. Oh Señor, no soy capaz de decir otra cosa, mi pobre corazón está desgarrado, pero Tú Señor . . .

Jesús no permite al alma terminar estas palabras, la levanta del suelo, del abismo de la miseria y en un solo instante la introduce a la morada de su propio Corazón, y todos los pecados desaparecen en un abrir

Nuestro Señor habla:

“He aquí, Oh alma, todos los tesoros de Mi Corazón, toma de él todo lo que necesites.” (Diario 1486)

“Di todo, niña, sin ningún reparo, porque te escucha el Corazón que te ama, el Corazón de tu mejor amigo... No te abismes en tu miseria – eres demasiado débil para hablar – mira más bien Mi Corazón lleno de bondad, absorbe Mis sentimientos y procura la dulzura y la humildad. Sé misericordiosa con los demás como Yo soy misericordioso contigo y cuando adviertas que tus fuerzas se debilitan, ven a la Fuente de la Misericordia y fortalece tu alma, y no pararás en el camino.” (Diario 1486)


Una Iglesia de Compasión y Amor Te Esta Esperando

Tomado de “El Evangelio de la Vida” Marzo 25, 1995, undécima encíclica del Papa Juan Pablo II

Una reflexión especial quisiera tener para vosotras, mujeres que habéis recurrido al aborto. La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se haya tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior. Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la Reconciliación. Os daréis cuenta de que nada está perdido y podréis pedir perdón también a vuestro hijo que ahora vive en el Señor. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida. Por medio de vuestro compromiso por la vida, coronado eventualmente con el nacimiento de nuevas criaturas y expresado con la acogida y la atención hacia quien está más necesitado de cercanía, seréis artífices de un nuevo modo de mirar la vida del hombre.

Hay muchos ministerios de sanación post-aborto, pero nosotros recomendamos: Hermanas de la Vida (718) 325-9002, Viñedo de Raquel (877) 467-3463 y Bethesda Ministerio de Sanación (614)309-0810 (Línea en Español) por si usted o alguien que conoce necesita hablar con una voz cariñosa. (Life Foundation no esta afiliado a las Hermanas de la Vida, al Viñedo de Raquel o a Bethesda Ministerio de Sanación).


back button       next button


Please consider sharing in our apostolate of spreading love and devotion to our Divine Mercy Lord present in all the tabernacles throughout the world.

Home ~ Divine Mercy Sunday ~ Domingo de la Divina Misericordia ~ Questions & Answers ~ The One True Image ~ Chaplet of Divine Mercy ~ Faustina Diary ~ Plenary Indulgence ~ Needs ~ Life & Mercy Crusade ~ Inspirational Messages ~ Shopping ~ Letters ~ Retreats ~ Meditations ~ Links ~ Contact ~ Columbus Diocese ~ Current Newsletter



Laity for Mercy/Laicos de la Misericordia
2168 Ransom Oaks Dr
Columbus, Ohio 43228
mcandrew4life@sbcglobal.net